Pero qué inocentes se creen la princesas, tan bellas
y juguetonas creen poder descifrar cada instante su aventura. Pues tengo que decirte que no es
así, ahora has encontrado la partitura, la has tocado frente al amante muerto
descuartizado en tus dependencias, pero eso no es todo.
Esa partitura exige ser
tocada en compañía, tu sola no la puedes descifrar y en esta ocasión tu querida
reina no te podrá ayudar, no sabe leer música.




