Opus 33 en si menor guardaba entre sus notas un
oscuro mensaje. Las dudas asaltaban a la princesa, que no entendía la
importancia de esos papeles escondidos tan concienzudamente en las habitaciones
más olvidadas de palacio. La obra no estaba firmada, pero había sido manuscrita
con suma dedicación. Las figuras bien parecían cucarachas bailando sobre el
papel, y las líneas delimitaban los compases tan perfectamente que recordaban a
los antiguos planos arquitectónicos dibujados con tiralíneas.
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jueves, 9 de mayo de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
La princesa IX: Caprichos bañados de sangre
Y a la princesa se le antojó un castillo más grande. Un castillo más grande, más bonito y más señorial. Los caprichos de una dama siempre son insuficientes.
Y, cuando obsesionada con sus anhelos, descubrió un torreón más alto en el que podría contemplar la luz de la luna, empeñó con impaciencia todo su tiempo a cumplir sus deseos, olvidando tristemente la feliz historia del príncipe y la princesa, ignorando consejos y opiniones de reyes y reinas.
viernes, 14 de diciembre de 2012
La princesa V: Un reinado difícil
La princesa llora lágrimas saladas mientras pica cebolla, oculta los malos olores de los fogones con poco disimulo y tinta sus ropas de harina por su evidente torpeza en la cocina. Lógico. Una princesa nunca se mancha las manos.
La princesa no sabía, o no quiso saber, que su reinado
sería difícil. Que las suaves telas que la cubrieron al nacer desaparecerían
tornándose molestas. Y que quedaría desnuda frente al espejo, viéndose sirvienta
de su propio príncipe. Mantener su reino iba a suponer sacrificios.
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