Cuento escrito por Pilar Bayón. Ilustraciones: Samuel Garrido
Esta niña era muy rebelde y nunca le gustaba que le tocaran el pelo, ni le gustaba que le peinara ni su mamá, ni su papá. A veces se dejaba peinar por su tía, que era una vieja cascarrabias con el pelo tan alborotado como ella. Pero era muy delicada peinándola y, mientras lo hacía, siempre le contaba un cuento; de tal forma que Julia sólo se dejaba peinar por su tía Pilar.
Un verano Julia se fue con sus papás de camping y, mientras dormía, muchas noches, sacaba su cabecita de la tienda para ver la luna. Su pelo era tan largo, tan rizado y tan hermoso, diría yo… que un búho se fijó en sus rizos.
